El orgullo de tener una banda roja que nos cruza el alma.
Se nos va la primera parte del torneo. Quién iba a pensarlo, no? Un punto nos metió en la promoción que se convirtió en descenso. Descenso, terrible. Terrible? Bueno, por un lado… sí. Club Atlético River Plate, grande de grandes, 33 torneos locales, aún inalcanzable, pierde la categoria. Convengamos que no fue sólo lo futbolístico lo que nos terminó de tumbar sino que hubo mil y un factores determinantes que definieron este tramo en la historia. Pero -para volver al punto-, por otro lado, a pesar de este cuatrimestre extremadamente doloroso, logré ver lo que es el amor del hincha de River en las malas. Porque todos hablan de no abandonar a su equipo en los peores momentos pero a la hora de la verdad, te vacían la cancha, te cuelgan banderas negras, etc. Ahora, el hincha de River es, realmente, incondicional. Lo demostró, lo demuestra y está orgulloso de eso, sea en la categoría que sea. Sinceramente, no siento la humillación de estar jugando en segunda categoria. Creo que estamos corrigiendo un montón de cosas que se hicieron mal, es lo justo. Por eso me alegro que, con todo, la estemos peleando para volver al lugar que nos corresponde como nos corresponde, luchandola. Y lo que más me gusta es que este camino se esté transitando con una sola idea: jugar al fútbol. Te amo River Plate, no hay nada que pueda opacar el eterno amor que me une a vos. Gracias y nos vemos pronto.